La gestión efectiva del estrés es esencial para reducir la frecuencia e intensidad de las cefaleas tensionales. Al incorporar técnicas de relajación, mantener una postura adecuada e identificar los desencadenantes del estrés, las personas pueden aliviar tanto la tensión física como la mental. Además, cambios en el estilo de vida, como mejorar la dieta, hacer ejercicio regularmente y priorizar el sueño, juegan un papel crucial en la gestión del estrés y en la promoción del bienestar general.